Cuando llegamos al palacio le saco en mis brazos del auto, sigue muy dormida y comienzo a preocuparme, intento despertarla y recibo un manoteo de su parte, esbozo una sonrisa porque es algo que la fiera haría. Me detengo en la entrada y giro mi rostro con ella balbuceando en sueños en mis brazos. Él posa sus manos adelante sosteniéndolas en un porte serio. ─¿Puedes esperarme un momento? La llevaré a la cama, necesito conversar de algo contigo sobre lo que sucedió hoy ─pregunto hacia él. ─Por supuesto, alteza ─dice con un asentimiento. Dejo salir un resoplido y camino al interior del palacio, el personal se está quedando en el ala este del palacio para darnos privacidad puesto que es nuestra luna de miel y camino sin más a la alcoba que usamos por la estancia en Markovia. La dejo co

