Charlotte Montalvo Mi corazón queda latiendo con fuerza ante sus palabras amenazantes para mis sentidos que tuvo el descaro de decirme mi ahora esposo. Nos subimos a la carroza para el paseo hacia el palacio donde se realizará la recepción privada de la boda. Le tengo a mi lado mientras saludo a todo el pueblo que nos recibe con palabras de buena fortuna y los guardias están al tanto de cada movimiento extraño. Giro mi rostro mirando a Sebastian y sus ojos azules conectan con los míos. ─Eres oficialmente un príncipe ─digo─. ¿Usarás la corona cuando vayas al baño? ─Pregunto siendo irónica. ─¿Tú la usas para darte duchas largas? ─Responde con una sonrisa─. Sería fascinante verte solo con la corona puesta ─añade y mis mejillas se calientan. ─He decidido mantenerme casta hasta mi muer

