Sebastian Blackwell Minutos antes… No puedo creer que esté aquí parado escuchando a Samira hablar sin parar, mientras aprieto la mandíbula observando a Charlotte bailar con el príncipe de cuarta. Tomo un sorbo de mi brandi que arde al pasar por mi garganta y chasqueo mi lengua. La mano de Samira sobre mi brazo me lleva a mirarle con el cejo arrugado. ─Podemos bailar si quieres ─propone Samira. ─Estoy bien, no quiero bailar. ─¿Y por qué tu atención está en la pista de baile? ─Inquiere mirando lo que estaba tomando toda mi atención─. Oh…entiendo, supongo que la princesa no es solo la hermanita de tu mejor amigo, ¿qué pensaría Cameron de tu fijación? ─Insinúa casi en una amenaza y mis ojos se abren. Tomo una profunda bocanada rechinando mis dientes mientras le fulmino con mi mirada.

