Belgravia Sebastian Blackwell Dos días después día… Camino por el despacho de un lado a otro ansioso por recibir la llamada del rey de Montenaro. Llegué a mi país y me he estado concentrando en que pueda lograr negociar de buena manera con quienes tienen a mi esposa. Lleno mis pulmones de aire y aparece mi asistente tomando mi atención. ─¿Listo? ─Pregunto. ─Sí, el rey está en línea ─comenta─. ¿Debería de llamarle alteza, señor Blackwell? ─Inquiere y niego con la cabeza. Ella me da una tenue sonrisa y asiente. ─Gracias, Veronika ─menciono y se retira. Tomo asiento detrás del escritorio y miro la pantalla del computador presionando el botón para que la cámara me muestre y pueda ver al líder de Montenaro el rey Godoy y tío de Henry. ─Majestad, gracias por aceptar esta reunión ─di

