Entraron los alumnos por la puerta y Abad los veía con una gran sonrisa mientras les daba los buenos días uno a uno, fueron tomando sus asientos mientras el director lo presentaba y le daban la bienvenida, estaría a cargo de un grupo de sexto semestre eran los alumnos más tranquilos pues ya estaban por irse a la universidad, cuando el director se disponía a irse escucho una voz angelical que le hablaba en la entrada, al levantar su mirada quedó completamente sorprendido por la chica con la que estaba cruzando miradas. Jamás había experimentado esa sensación, nunca había visto una mujer tan hermosa como ella se quedó viéndola por unos segundos hasta que la chica le dijo que si le permitía pasar a lo que Abad solamente asintió pues se había quedado sin palabras.
Saco fuerzas de lo más remoto de su ser para no prestarle atención solo a ella pues sabía que esto no era correcto pues era su alumna, aunque le resultará imposible, debía dejar de estarla observando. Comenzó a pedirle a los chicos que se presentarán y contarán que era lo que esperaban aprender, pues quería conocer un poco más a sus alumnos antes de comenzar a bombardearlos con temas de la materia, estuvo muy atento escuchando y anotando las ideas de sus estudiantes hasta que volvió a escuchar esa voz angelical y al escuchar su nombre supo que era obvio que una chica tan bonita tendría un nombre único, Kiara, ella era chica algo tímida que solamente conversaban con una compañera, era de tez aperlada, algo baja pero tenía un hermoso cabello alisado largo color n***o que siempre llamaba la atención, tenía unos ojos un poco rasgados en colo n***o y unas pestañas que parecían postizas. Abad la estudio detenidamente mientras hablaba tratando de guardar en su mente cada detalle de su rostro pues a partir de la siguiente clase debía tratarla como una alumna más pues no podía meterse en problemas cuando al fin había logrado lo que tanto anhelaba.
La clase transcurrió con normalidad hasta que llegó la hora del timbre, los alumnos comenzaron a despedirse de él y salir del aula, Abad se despidió de ellos y comenzó a recoger sus cosas cuando de pronto escucho que una alumna lo llamaba se trataba de ella, de Kiara, lo tomo por sorpresa pues pensaba que todos ya se había retirado, ella se acercó al escritorio con un poco de timidez, él estaba tan asustado que alguien que pasará lo mal interpretara pues solamente estaban ellos dos en el salón de clases, no se explicaba porque no se había retirado sino les había encargado tarea ni nada por el estilo, cruzó una idea en su cabeza pero la desecho
rápidamente no podía creer que ella fuera de esas chicas que trataban de seducir al maestro para poder pasar materias, en lo que la observó noto que era muy tímida pero que era muy dedicada en sus actividades por lo que estaba seguro que no era eso, tanto se estaba quebrado la cabeza con esa idea, que no había captado que Kiara lo estaba llamado hasta que sus ojos se cruzaron y volvió a centrarse en lo que estaba sucediendo.
Ella solamente quería ofrecerle una disculpa por haber llegado tarde a su clase así como decirle que no volvería a ocurrir, él le dijo que no había problema ya que era la primera vez que le sucedía pero tenía la intriga del porque había llegado tarde si se notaba que era una alumna muy responsable, ella le comento que se le había hecho tarde ya que el transporte se había quedado atorado en una brecha y al final ella y su amigo habían tenido que caminar todo ese tramo para poder llegar a la escuela aunque fuera unos minutos tardes. Abad le dijo que comprendía y que no le pondría retardo, ella algo nerviosa le dio las gracias y se dispuso a retirarse cuando iba llegando a la puerta la estaba esperando un chico alto, con el cabello largo la cual la abrazo mientras se alejaban del salón.
Abad sintió ganas de ir a decirle que quitará sus sucias manos de Kiara pero se contuvo y empezó a pensar en qué era lo que le pasaba mientras veía como se alejaba juntos, estuvo dando vueltas en su cabeza el como iba a sentir celos de su propia alumna que acababa de conocer pensaba que algo estaba mal en él y que debía trabajar en ello para tratar de olvidar ese sentimiento, así que tomo sus cosas y se fue a la sala de maestros donde se olvidó de todo por un rato charlando con sus colegas en el pequeño convivio de bienvenida que le había organizado, de igual manera estuvo preparando sus cosas para el siguiente día hasta que llegó la hora de irse a su casa a descansar.
Estuvo un rato hablando con su madre contándole como había sido su experiencia del primer día y lo bien que lo habían recibido todos en la escuela, su madre comenzó a llorar y le dijo que le alegraba tanto verlo tan feliz y haciendo lo que más le gustaba, también le dijo que lo echaba mucho de menos pero que sabía que él debía seguir su camino después de que había hecho tanto por ella. Abad la tranquilizó y le dijo que pronto se verían que la extrañaba mucho y que esperaba que considerará de nuevo el quedarse con él en ese lugar, su mamá le dijo que lo pensaría pero no le prometía nada.
Al terminar de hablar con ella, se puso a acomodar algunas cosas de la casa que le habían faltado en la mudanza después preparo la cena y tomo un buen baño y se dispuso a irse a la cama pues estaba muy cansado de su primer día. Esa noche comenzó a soñar con Kiara con esos ojos que lo habían cautivado, esa sonrisa tan bonita que alcanzo a observar cuando iba con su amigo, al ser consciente de lo que estaba soñando se despertó maldiciendo a su cerebro por traerla de nuevo a su cabeza cuando lo que quería era olvidarla no sabía porque había experimentado ese sentimiento por su alumna, porque el tiempo se detuvo cuando la vio entrar por esa puerta y porque su corazón se aceleraba cada que escuchaba su voz, así como porque se ponía nervioso cuando ella lo miraba a los ojos, pensaba que todo era un mal juego de su mente porque obviamente no podía gustarle una alumna eso era imposible seguramente solo era que su belleza lo había deslumbrado pues nunca había visto a una chica como ella eso era todo, no podía trataras de amor a primera vista eso era absurdo y más cuando se trataba de una joven estudiante de 18 años, trato de que su mente se convenciera con esa idea y se volvió a recostar para volver a recobrar el sueño pues mañana debía levantarse temprano para ir a realizar algunos trámites pendientes que tenía respecto a su permanencia en el centro de trabajo, está vez logro quedarse profundamente dormido sin volver a pensar en la hermosa Kiara y en dos ojos que lo desarmaban por completo cuando lo miraban.
A la mañana siguiente le sobresaltó escuchar su alarma, abrió los ojos con torpeza y vio un mensaje de su director que tendrían que esperar sus trámites ya que había tenido que salir a una diligencia , por lo que se dispuso a dormir un par de horas más pues aún le dolía el cuerpo de cargar algunas cosas pesadas, el día de ayer mientras acomodaba. reactivo su alarma para dentro de unas horas y volvió a quedarse dormido mientras volvía a soñar, este sueño se sentía tan real estaba en el salón de clases recogiendo sus cosas cuando de pronto comenzó a escuchar la voz de Kiara llamándolo profesor, Abad no podía creer lo que estaba viendo su alumna se acercaba con una mirada pícara hacía el mientras él la miraba sorprendido y congelado tras si escritorio, en el sueño Kiara comenzaba a inclinarse ante él tratando de darle un beso, Abad le decía que no que se alejara pues era su maestro y se podía meter en problemas, ella le decía que no le importaba que sabía que él quería por la forma en la que la había mirado ayer, Abad estaba tan nervioso y sentía que suda frío mientras le decía que no se acercara y se retirará pero cada vez la chica estaba más cerca de besar sus labios, hasta que de pronto estaba a punto de besarlo cuando se despertó exaltado empapado en sudor, no podía creer lo que había soñado se había sentido tan real pero se sentía tan aliviado que solo fuera un sueño y lo tomo como una señal que debía alejarse por completo de esa chica sino quería tener problemas, se puso de pie para tomar una buena ducha fría y olvidarse de ese sueño.