*Rin Rin Rin*
¡Dios que alarma tan molesta! Espero algún día poder despertar sin tener la necesidad de escuchar ese sonido por la mañana.
Hoy iré al supermercado porque ya no tengo nada en el refrigerador y hasta la despensa se me ha quedado vacía.
¡AGGG! Cargo un dolor de cabeza que no me deja ni ver, pero como no si con ese susto que me dio ese gato en la madrugada no es para menos, como es posible que justo cuando estoy durmiendo cómodamente llegue un gato y me despierte, definitivamente tengo una suerte de oro.
Para colmo, debo hacerme la idea de que “estoy en una relación Johan” ¡Por Dios! En mi vida me hubiese imaginado algo así y todo por culpa de el estúpido de Lucas que me reto a hacer eso.
Pero bueno, por ahora me voy a preocupar por hacer las compras, luego iré solucionando los otros problemas.
*Me arreglo y voy al supermercado*
¡Cielos que fila tan larga! No estaría aquí si mi papá me hubiese mandado el mercado, pero como ahora está más ocupado que nunca ya ni tiempo tiene para eso.
-Buenas, un carro por favor.
-Aquí tiene señorita.
-Muchas gracias.
Bueno, veamos que llevo. Voy caminando por todo el supermercado tomando las cosas que necesitaré para esta semana cuando de repente siento un golpe por detrás.
-¡Oh por dios! Discúlpame, no te vi.
-Tranquilo no te preocupes.
-Espera… ¿No eres Clara?.
-Eh si soy yo ¿Alan?.
-¿Claro! ¿No me digas que después de que pasamos aquella noche nisiquiera recuerdas mi rostro?.
-No por supuesto que si, sólo que no te había visto bien.
-Bueno ¿Y cómo estás? ¡Que raro verte a ti haciendo mercado!.
-Estoy bien, si los he pasa es que de eso generalmente se encarga mi papa pero esta semana al parecer se le olvidó.
-Ah entiendo, bueno aprovecho que te encontré y te acompaño a la caja, yo solo vine por un cereal.
-Esta bien, muchas gracias.
-De nada, pero bueno cuéntame ¿Qué has hecho este par de días? Ayer no quisiste aceptar mi propuesta.
-Si, es que he estado un poco ocupada arreglando unas cosas con mi papá y bueno, no he tenido mucho tiempo libre esta semana.
-Oh entiendo bueno ¿Y cuando crees que podrías darme un tiempo en tu agenda?.
-No lo se, sería para la próxima semana porque como te dije, esta semana no tengo tiempo libre.
-Bueno esta bien, me está avisando entonces Clarita.
-Dale Alan.
-Señorita ¿esto es todo lo que va a llevar?.
-Si, eso es todo.
-Bien, acá tiene su factura, que tenga un buen día.
-Muchas gracias, igual para usted.
Bueno, ya están listas las compras, al menos ya solucione uno de mis tantos problemas.
Creo que el principal problema que debería solucionar es la mentira que le dije a Jhoan, yo no siento nada por el y no me interesa tener ninguna relación por Dios, no tengo ni idea de en que estaba pensando cuando acepte estar con el, es que yo no soy así, no soy de esas personas que se entregan por completo a otra, porque cuando lo hice salí lastimada y prefiero ahorrarme otra vez esa experiencia.
Por eso me volví así, una persona libre que no busca nada con nadie que no sea pasar una noche y ya, no diré que a veces no pienso en lo lindo que es tener a alguien a tu lado que te apoye, te comprenda, te de su apoyo y amor incondicional pero al parecer eso no está hecho para mi.
Así que voy a citar a Johan para hablar con el y terminar con esta mentira de una vez por todas.
Llego a mi casa y comienzo a organizar toda la comida en su lugar.
*Rin Rin Rin Rin*
Escucho sonar mi teléfono.
¡Dios donde lo he dejado!
Acá está.
■¿Hola?
■Hola Clara soy Johan, disculpa que te moleste pero quería invitarte a mi casa a cenar ¿Estarás disponible?.
■Bueno justamente iba a llamarte porque necesito hablar contigo.
■Perfecto, te espero acá a las 7 ¿Vale?.
■Vale, allá estaré.
Bueno, ya tengo la cita para terminar con el mayor problema que tengo, me siento tan mal por Johan pero es mejor serle sincera y no alargar mas esta mentira.
*Horas después*
¡Cielos, ya casi es la hora de irme y aún me falta maquillarme! El tiempo se pasó muy rápido, no me dio tiempo de nada.
Agarro mi maquillaje y comienzo a colocarme un poco de rubor, labial y rizador, fue lo único que alcance a colocarme con el poco tiempo que tenía.
Voy corriendo a mi auto y manejo lo más rápido posible para no llegar tan tarde.
¡Rayos! Ya son las 7:20 espero que Johan no piense que lo dejaré plantado.
Llego a casa de Johan y bajo del coche rápidamente para dirigirme a la entrada de su casa.
*Pum Pum Pum*
Miro mi reloj y me doy cuenta de que son las 7:30 ¡Rayos! He llegado 30 minutos tarde.
-Hola Clara, pensé que ya no vendrías.
-Mil disculpas Johan, es que estaba haciendo unas cosas y sin darme cuenta se me hizo un poco tarde.
-No te preocupes, lo importante es que estas aquí, pasa.
-Muchas gracias y de nuevo discúlpame.
-Tranquila Clara, ya te dije que no pasa nada.
Voy con Johan quien me está dirigiendo a la cocina, cuando entró veo una mesa repleta de comida, con flores y velas por los alrededores.
-¿Pero qué es todo esto?.
-¿No te gusta? Lo arregle para ti.
-No tenías porque preocuparte, con una pizza estaba bien.
-Hay como crees Clara, quise que todo estuviera arreglado para ti.
-Es que me parece mucho Johan.
-Por Dios Clara, esto no es absolutamente nada, tu eres una princesa y mereces que te traten como tal, así que por favor toma asiento y disfrutemos de la noche ¿Si?.
-Esta bien, te agradezco muchísimo todo esto.
-No hay de que agradecer, esto es sólo un detalle, tengo millones de sorpresa que se que te encantarán.
-Eh a propósito, quería hablar contigo a cerca de lo de nosotros Johan.
-Claro, pero primero vamos a cenar y luego me cuentas ¿Esta bien mi princesa?.
-Esta bien.
Me siento en la mesa para comenzar a cenar y no puedo disimular la cara de sorpresa por lo que Johan había hecho, es increíble que arreglará todo esto solamente para mi ¿Tan importante soy para el? De verdad que Nunca nadie había hecho algo tan lindo por mí, no tengo idea de que decirle o con que cara mirarlo si yo lo que venía a hacer era A terminar con esto, ahora no se que haré, me da mucha lastima romperle el corazón pero tampoco quiero seguir mintiéndole ¡¿Qué hago DIOSSS?!.
-¿En qué piensas tanto ah?.
…
-¿Clara?.
-A* ¿Ah? Disculpa ¿Me hablaste?.
-Si Clara, te pregunte que ¿En qué tanto piensas? ¡Ya veo que estas bastante metida en tus pensamientos!.
-Mil disculpas Johan, es que estaba pensando en lo lindo que es todo esto, sigo diciendo que no debías hacerte molestado. Muchas gracias de verdad, creo que es lo mas lindo que han hecho por mí.
-¿De verdad? ¡Vaya! Al parecer a alguien no le ha ido tan bien, porque esto para mi es un simple detalle, pienso que cuando quieres a una persona intentas darle todo de ti y hacer que cada momento valga la pena.
-Es muy lindo todo lo que dices Johan, la verdad es que no, no he tenido mucha suerte con las personas que he estado, por eso es que me he dedicado a solo tener relaciones sin compromiso; me han lastimado tanto que no quiero volver a pasar por eso.
-Te entiendo Clara, y lamentó que hayas pasado por esas malas experiencias, una chica tan buena y bella como tu se merece que le den el cielo y las estrellas. Te aseguro que conmigo tendrás todo lo que no has tenido y más, te daré lo que mereces y te trataré como lo que eres, una reina, mi reina.
-Muchas gracias por todo lo que dices Johan, es muy hermoso de tu parte pero*…
-¡Eh, nada de peros! No aceptó un no como respuesta, no sin antes haberte demostrado que los palabras son ciertas.
-Esta bien, no me opondré.
-¡Perfecto, así me gusta!.
-¡Ja, no creas que te estoy obedeciendo, sólo no quiero pelear, no te confundas!.
-Si, si, tranquila, más adelante veremos quien obedece a quien mi cielo.
-¡Por supuesto serás mi rey!.
-¡Awww que bello suena! Pero no, esa será otra.
-¡Jajajajaj ya lo veremos!.
-Bueno ¿Y qué tal estuvo la comida?.
-Estuvo riquísima, me encantó todo, gracias por todo Johan.
-Ya me has agradecido como 100 veces, te dije que no tienes porque.
-Perdón, es que no tengo palabras, sólo me queda decirte gracias.
-Tranquila, lo hago con mucho gusto.
-¿Bueno, yo creo que ya me voy a mi apartamento, ya van a ser las 11 y a veces se pone peligroso la zona.
-Tienes razón, te acompaño a la puerta.
Johan me toma de la cintura y me dirige a la puerta, estamos a un metro de la salida cuando me da la vuelta y me siembra un beso intenso, intento pararlo pero las ganas de besarlo me ganaron y terminó correspondiendo a su beso.
El se da la vuelta y en medio de beso y beso vamos caminando hacia las escaleras.
-¡Johan no! Ya debo irme de verdad.
Me despegó de el y me doy la vuelta.
-Sabes que tu deseas esto tanto como yo, nuestros cuerpos lo están pidiendo a gritos.
Me toma de la cintura de nuevo y me vuelve a besar, intento mantenerme fuerte pero lo que el dice el cierto, mi cuerpo me estaba pidiendo a gritos que subiera por esas escaleras y no pude hacer nada al respecto.
Subimos hasta llegar a su habitación.
-A* abre la puerta Johan, antes de que me arrepienta de esto.
Logró decir en medio de tantos besos.
-Esta bien, te aseguro que no te arrepentirás de esto.
Abre la puerta y entramos al cuarto, Johan se quita la camisa y me avienta a la cama, va sembrando un camino de besos desde la piernas hasta mi cuello mientras quita mi ropa, quita mi sostén y me susurra al oído “Trata de no gritar tanto”. Comienza a darme ligeros mordiscos en mis senos y a hacer pequeños chupones a alrededor de mi aureola.
-¡¡Ah!!.
Gimo fuertemente, el me tapa la boca y noto en su mirada el placer de escuchar mis gemidos.
-Te dije que no tan fuerte.
No puedo responder, sólo estoy en mi momento de placer que nisiquiera puedo hacer otro sonido a parte de gemir. Luego siento como introduce sus dedos dentro de mi y comienza a llover de una forma que me deja en un estado de placer tan profundo que no quisiera que terminará.
-¡Ah! ¡¡AAh!! ¡DIOS! ¿Qué estas haciendo conmigo?.
-Me encanta escucharte ¿Sabes?, tu voz es lo mas sexi que hay en esta habitación.
Luego que ya estoy lo suficientemente mojada, saca su m*****o y lo introduce en mi, luego de unos minutos siento como se viene dentro de mi para acabar con aquel encuentro.
-Af, estoy agotada.
-Me imagino, gritar tanto cansa ¿No es cierto? ¡Ojala que los vecinos no vengan a reclamar JAJAJA!.
-Ay ya, no te creas tanto tampoco, no estuvo tan mal.
-¡Admite que te encantó Clara!, aunque no importa lo que digas acá, realmente importa es lo que dijiste allá y solamente fue “ah” JAJAJA.
-Ridículo, te aseguro que eso mo fue nada.
-¡Como digas Clara!.
-Bueno ahora si me voy a mi casa, son las 3 de la mañana y tendré que madrugar porque voy a salir.
-¿Si? ¿A dónde?.
-Eso no es tu problema y si me disculpas me voy.
-Dale huye, porque si no, no dormimos hoy.
-Tonto.
Me visto y bajamos a la puerta para irme a mi casa, tan preocupada que estaba por irme a las 11 y ahora me estoy yendo a los 3 de la mañana, que ironía.
-Bueno, te cuidas mucho mi cielo, hablamos luego.
-Tu también Johan, adiós y de nuevo gracias por todo.
-De nada clara, hasta luego.
-Adiós.
Me subo al auto y me voy a mi casa.