Capítulo 11

802 Words

Monteza no me llamó. Pasaron los días, yo me moría de angustia, de aflicción y desconcierto y él no me mandó, siquiera, un mensaje de texto. Nada. Simplemente, volvió a desaparecer. Todos los días de descanso que tenía, iba a buscarlo al parque, pero era en vano. Nunca estaba, incluso el señor que vendía diarios me dijo que hacía tiempo que los muchachos ya no llegaban a vender sus empanadas. -Creo que no les iba bien en el negocio-, me dijo estrujando la boca. Quedé deprimida. En las noches lo soñaba. Lo veía con esa sonrisa grande y varonil, sus ojos tan divinos, mirándome de frente, en forma dominante, su rostro angelical y su nariz grande, muy masculina. Volvía a apreciar sus brazos enormes, los vellos apareciendo en su pecho y lo alto que era. Me gustaba demasiado. Había quedado p

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD