Hice el amor furiosa con Manolo. Estaba iracunda, vehemente y quería estallar en mil pedazos. Sentía la rabia chapoteando en mis venas y apenas lo tuve frente a mí, le arranché la camisa, haciendo volar los botones y le mordí el cuello como una vampiro. Él se molestó, me reclamó, pero no le hice caso. Estaba descontrolada. Hundí mis uñas en su espalda mientras lo besaba con desenfreno, chupando su boca, queriendo absorberlo por completo y tratar de sentirme viva, recuperada y olvidarme de todo el incidente con los periodistas. Sin embargo recordaba los titulares en los diarios, mi foto en primera plana junto a Maúrtua, los videos en el internet con miles de likes y los videos que se multiplicaban en los noticieros y en los programas faranduleros, de chismes y espectáculos y eso me hacía vo

