Tati tuvo el día más ocupado de su vida, entre sus responsabilidades diarias en la granja y las cosas que le pidió Shawn no tuvo el tiempo ni de sentarse cinco minutos. Arrastró la pesada maleta hasta la casa de Mark con mucho cuidado, quería dejarla tirada o meterle un poco de estiércol, pero se lo había pedido Shawn y no quería echarlo a perder, así que la maleta llegó intacta a las manos de Sarah. –Gracias Tati. –Esta bien, Shawn dijo que era importante y él está ocupado ahora –comentó viendo la casa de Mark, una vez entró ahí cuando fue por Emily, Mark la había invitado a una taza de café, luego Iliana se enteró y le ordenó alejarse de él, desde entonces evitaba volver. –¿Y cuándo regresarás a la granja? –le preguntó Tati –. Si piensas volver o te regresas a tu casa en la ciudad.

