Para Sarah las cosas no mejoraron mucho, por la mañana el ánimo estaba aún peor que la noche anterior, Addison apenas tomó algo de su desayuno antes de ir a sus clases extras en la escuela, Mark fue un poco más amable, incluso en el desayuno, pero se notaba algo lejano. Ella sentía que debía hacer algo, que debía decir algo, pero no sabía qué era exactamente. Estaba a punto de tomar su mano cuando la puerta de la entrada se escuchó, Mark fue quien se levantó y fue abrir, Shawn se encontraba del otro lado. –Buenos días Mark. –Buenos días –contestó él –. Sarah está en el comedor. –Gracias. Shawn pasó directamente a la casa, Sarah se sorprendió de verlo tan temprano en la casa. –¿Qué haces aquí? –Buenos días, hermanita –bufó al sentarse a su lado –. Me puedes decir, ¿qué le pasa

