Capítulo 37

1515 Words

El alma se me fue al piso. Sentí cómo mi estómago se hundió en un pozo. Lo miré, intentando leerlo, suplicar, explicarme, pero él se adelantó, levantándome del brazo con firmeza, no con violencia, pero sí suficiente para recordarme lo pequeña que era en comparación con él. —Levántate —ordenó, sin dureza, pero sin posibilidad de réplica. Me puse de pie, todavía con lágrimas a medias. —Dime “amor” —dijo, como si fuera parte del examen para comprobar mi arrepentimiento. —A-amor… —susurré. Él asintió, complacido. —Bien. Cuando piense tu castigo, te lo diré. Ahora vamos a dormir. —Luego, como si todo hubiera sido un simple capricho de humor de su parte, añadió con suavidad—: Anda, recoge tu ropa. Toda la que tiré por el balcón. No quiero mi casa hecha un desastre. Me tembló la mandíbula

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD