Capítulo 17 Nicolás Arrojo el pasto seco que estoy cargando bien cerca de los establos, para luego darle de comer a los caballos, pero mientras lo hago no puedo evitar fijarme en el ajetreo que hay en el rancho de esa mujer. Hay muchos hombres que entran y salen bastante seguido, lo que me hace preguntarme que estará tramando en este momento. – ¡Salvador! – digo el nombre de uno de los trabajadores del rancho que pasaba por delante de mí en ese momento, para poder averiguar que sucede. – Señor, usted dirá – dice este cuando está una vez delante de mí. – ¿Tú sabes qué es lo que está sucediendo en el rancho de al lado? He notado bastante movimiento de personas que entran y salen, pero no tengo ni idea de qué se trata. – ¿Entonces no lo sabe? Creí que por tratarse de su padre usted est

