Narra Mateo. Otro despertar en el que Alejandra no está a mi lado, si sé que la quiero, ¿por qué demonios sigo despertando sin ella? Yo simplemente quería el resto de amaneceres a su lado. Lunes de nuevo, un día más sin tenerla cerca, un día menos para tenerla cada vez más lejos. Qué irónico, no he estado enamorado nunca, en toda mi vida pensé que ninguna chica se merecía que alguien como yo la quisiera, y de pronto apareció ella queriendo eso, que la quisiera tanto como ella me quería a mí, ¿cómo he podido perderla con todo a mi favor? Cada vez queda menos para irme, para despedirme de todo lo que tengo aquí, en solo once días tendré que dejar atrás lo que había conseguido. Me siento manipulado. Sí, Jesús había hecho muchas cosas por mí, pero, ¿devolverle el favor suponía perder a

