- Por lo menos ya se lo dijiste – dijo la pelinegra – yo tengo que esperar a diciembre para hablar con Valentín, y recién es mayo – se sacudió en el piso. - Podrías llamarlo por teléfono – sugirió Mili. - No quiere hablar conmigo ¿recuerdas? - Conmigo si – dijo la rubia – puedo llamarlo y luego te lo paso. - Va a saber que es para que yo hablé con él, no es tan tonto. - Es verdad – las dos se quedaron en silencio un rato – el miércoles es su cumpleaños. - ¿Cómo sabes? – preguntó interesada. - Blanca me lo dijo anoche – Victoria asintió – estaba enloquecida ¿la viste? - Si – dijo Victoria riendo – no sabía para donde mirar – ambas rieron y comenzaron a charlar sobre las cosas de la fiesta. Después de cenar, cuando cada quien estaba en su habitación Victoria se dirigió a la de su pa

