Al regresar al comedor el ambiente era agradable, Azucena no había perdido oportunidad de interrogar a Valentín sobre su posición y sus contactos, y pensaba lo mucho que le gustaría que su hija le quitase el novio a Victoria. Los mellizos y Nico charlaban con su nuevo amigo y con Armando que no entendía porque el chico pretendía ser el novio de su hija, pero no podía negar que le agradaba, a pesar de sus tatuajes y la rebeldía que le salía por los poros. Solo rogaba que ninguno de sus hijos quisieran imitarlo pintándose la piel. - Me gusta tu corte de cabello – dijo la pelirroja a Victoria, ella la observó unos segundos, pensando que decir, el ambiente se tensó esperando la reacción de la chica. - Gracias – dijo cínica – me gusta el color de tu tintura – dijo sonriendo, la chica se puso

