Hermana, tengo novio

1217 Words
Ha pasado casi un mes desde aquel día en la playa y bueno, desde entonces Antuan y yo vamos juntos a todos lados, debo admitir que me encanta su compañía, el es todo lo que un hombre debe ser. Profesionalmente es exitoso, personalmente es increíble, es alegre, divertido, sabe ser un amigo, sabe escuchar y dar apoyo, este mes ha sido diferente, por que no he estado sola, hoy por primera vez le dije que viniera conmigo al hospital, siempre le pedía que me dejara en la entrada, caminamos tomados de la mano por el pasillo que conduce a la habitación de Eloisse, al llegar a la puerta me detengo y agarro valor para entrar, me duele que la conozca en esa situación. Abro la puerta y ambos entramos, ella esta como siempre, la boca blanquecina, la piel opaca, sus ojos sumidos y rodeados de ojeras, siento como mi corazón se encoge y el me abraza. -Hola Hermana, te presento a Antuan, mi novio. - El aprieta mi mano luego la suelta, la esta observando, se que busca el parecido, pero estando ella en esta situación hasta para mi es difícil notarlo- Ha perdido peso, supongo que el suero y los medicamentos no logran nutrirla, a su piel le hace falta el sol, le hace falta un día al aire libre, cuando salgamos de aquí, Elo, iremos los 3 a dar un paseo, ya veras lo bien que se llevaran tu y Antuan, el ya te conoce, le he hablado tanto de ti. - y así era, la conocía mas a ella que a mi. Estuvimos toda la tarde con ella, le estuve contando a Antuan todas las anécdotas que podía recordar. De regreso a casa pasamos a cenar algo y luego me llevo a la pensión, llegamos, se estaciono y en lugar de bajarse a abrir mi puerta, cosa que siempre hacia, se quedo dentro del auto, pensé que quizás ello quería decir que esa etapa ya había pasado, siempre suele ser así, al principio hacen todo para conquistarte y una vez lo hacen dejan de ser románticos, le di un beso sobre los labios y me gire para salir del auto, el tomo mi mano y me detuvo -¿Estas cómoda viviendo aquí? - dijo señalando con un gesto la pensión donde vivía, observe el lugar y pensé en si estaba cómoda, es verdad que no tenia lujos ni nada, pero tenia lo necesario, una cama, un closet, un baño, aire acondicionado, un mini frigobar donde guardaba leche y yogurt, una parrilla eléctrica donde alguna que otra vez me preparaba algo, una mesa con una silla y un televisor que rara vez veía - Si, lo estoy, es verdad que desde aquí tal vez no parezca la gran cosa, pero tengo lo necesario. - Por su puesto, disculpa, es solo que me gustaría poder ayudarte con algo, sabes, quiero que cuentes conmigo, yo puedo ayudarte y créeme, quiero hacerlo. Tengo dinero y no te lo digo para hacerte menos ni nada por el estilo, es solo que no me gusta verte trabajar tanto, duermes poco, y no comes como deberías -Últimamente como mejor - dije haciendo referencia a que el constantemente me envía comida al trabajo - Si, pero me gustaría que también durmieras mas, no se, tal vez podrías dejar el trabajo del club - ¿Me estas despidiendo? - No, claro que no - No puedo dejarlo, lo sabes, necesito el dinero y ahí pagan buenas propinas - me observo un momento mas en silencio, luego solo asintió, se bajo del auto, me abrió la puerta y me acompaño, como siempre, a la entrada de la pensión, me dio un beso sobre los labios y luego se fue. Hoy vengo sola al hospital, Daniel me dejo salir temprano, podre estar 4 horas con Elo, después me iré al club a trabajar. Como siempre, llego saludando a las enfermeras con las que me cruzo, luego me dirijo a la habitación donde esta mi hermana, abro la puerta y la habitación esta vacía, veo el numero en la puerta y estoy en la habitación correcta, como me podría equivocar cuando llevo 8 meses haciendo este recorrido casi a diario, siento un vació en el estomago ¿Dónde esta Eloisse? - Eliza ¿Qué haces aquí? - Me pregunta la enfermera de mi hermana - ¿Dónde esta Elo? -¿Como que donde esta? esta en el piso de arriba, la movieron esta mañana -¿Arriba? ¿por que? - el piso de arriba era mas "exclusivo" tenían habitaciones mas grandes, había incluso baño en las habitaciones, para que la familia pudiera hacer uso de ellos, sillones cómodos, televisiones - ¿No estabas enterada? - niego con la cabeza - Anoche vino tu novio, por cierto, que hombre tan guapo, si tiene un hermano o un primo, deberías presentármelo... bueno, 2 horas después de haberse ido contigo volvió y fue una suerte encontrar aun aquí al Doc. Pierre, estuvieron hablando un rato y hoy por la mañana cambiaron a Elo de habitación. Estará mejor atendida, ya no seré yo su enfermera pero los enfermeros que la cuidaran son también terapeutas y le ayudara muchísimo la terapia para sus músculos. Le di las gracias a Alicia y antes de buscar a Elo fui a hablar con el Doc. Pierre, este me confirmo lo que ya Alicia me había dicho, Antuan había estado la noche anterior ahí y le informo al doctor que a partir de ahora el se haría cargo de todos los gastos del hospital, también le pregunto si había la posibilidad de cambiarla de habitación, conocía el hospital y sabia que había secciones mas exclusivas y como el cambio no representaba ningún riesgo para su salud, se hizo el movimiento, al subir a la nueva habitación de Elo, me sorprendí un poco al verla, la habitación parecía mas de hotel que de hospital, claro que todos los equipos que estaban alrededor de Elo te recordaban donde estabas, la cama se veía mas cómoda, había un par de arreglos florales y uno de frutas. La habitación era bonita, la iluminación era diferente, de hecho Elo se veía diferente, la habían peinado y creo que tal vez hasta maquillado, las ojeras habían desaparecido, su rostro se veía mas iluminado, empecé a llorar, no supe si de felicidad o por que me sentí conmovida por el gesto de Antuan. Me quede con ella describiéndole la nueva habitación, luego encendí el televisor y vimos una película que ella solía ver mucho y que a mi no me gustaba tanto, lo mío no eran las películas románticas, era una adaptación de orgullo y prejuicio de Jane Austen, sorpresivamente me gusto. Al llegar al club esa noche busque a Antuan con la mirada y lo encontré hablando con el gerente, ni siquiera lo pensé, camine hacia ellos, una vez frente a el lo abrace y le di un beso, uno de verdad, el primero, nuestros besos, hasta ese momento, siempre eran solo " de piquito" en esta ocasión lo bese de verdad y con ese beso tome una decisión, trataría de enamorarme de el, el se merecía un amor de verdad, que dieran lo mismo que el daba y yo lo haría, lo haría a partir de ahora.
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