Casi no recuerdo cuando fue la última vez que tuve que lidiar con algo así, la verdad no recuerdo el nivel de caraduras con los que he tenido que lidiar a lo largo de mi corta vida. Era complicado pensar que todo lo que pasaba era ciertamente mi culpa, pero algo de todo esto si tenía cierto embrollo. Las cosas luego de eso se movieron bastante normal y tuve en varias ocasiones que tener contacto con mi hermano, nos sentamos juntos a la mesa con nuestros padres y actuamos como si realmente fuéramos una familia.
El no paraba de verme de reojo a pesar de que yo lo ignoraba por completo, no quería saber nada de el, era demasiado fuerte el dolor que sentía y no planeaba hacer nada más para arreglarlo. Mis padres también trataron de arreglar las cosas entre nosotros, pero yo me negué rotundamente a aceptarlo, simplemente decidí que era hora de regresar con los padres de Mar, después de todo este cuerpo es de ella y lo correcto es que este con sus padres.
Sin dudarlo regresé a la casa de estos, los cuales me recibieron cariñosamente sin darle importancia al hecho de que no era su hija, parecía que se habían olvidado de eso y me trataban como si no supieran nada, cosa que me hizo bastante feliz. No me gustaba estar detrás de toda la historia y no poder acomodar las cosas, no me hacía feliz y solo alimentaba el odio ciego que sentía y lo incapaz que era de remediarlo.
Para medio solucionar las cosas, le di la oportunidad a Mar de tomar el control de su cuerpo y así poder pasar algo de tiempo con sus padres, eso la hacía feliz y a mi me agradaba mucho ser parte de esa felicidad. La verdad es que extrañaba todo de mi Mar y pensaba sobre lo terrible que eran las cosas, no era justa mi vida, ahora era una simple alma en pena sin la posibilidad de tener una vida. Amaba a una mujer y no podía estar con ella, estaba condenada a vivir sin cuerpo como una sanguijuela colgada del cuello de su amor. ¿Eso les parece justo? Claro que no lo es, es todo menos justo.
La realidad puede ser un tanto triste y a su vez muy cruel, no me gustaba pensar que de esto se trataba mi vida, pero quería al menos intentar demostrar que no me afectaba en absoluto lo que otros puedan pensar, no son parte de mi por ende me dan completamente igual. Pero la vida es muy subjetiva, no todos toman una decisión que saben que acarreará de muchos malos pensamientos o comentarios.
Lo que yo piense u opine de mi misma o de otros, es de mi pura incumbencia y a nadie más le importa, por eso hay que hacer un buen trabajo mental de autoestima, para evitar barbaridades como esta. Tenemos que saber hasta que punto estamos dispuestos a soportar una critica y sobretodo tener cuidado, mucho cuidado de que esa critica no se vaya a convertir en una discriminación que hiera los sentimientos de esa persona.
No podemos meternos en la cabeza de otro, tampoco podemos intentar que piensa de una u otra manera, nos esforzamos e intentamos que las cosas sean de la forma más sencilla, pero la gente ama hacer todo más complicado de lo que ya es. Siempre veo ese tipo de cosas, todos creen que las cosas son algo sencillo y fácil de obtener, pero la realidad es tan opuesta que da un poco de asco cuando se ponen de esa forma tan infantil. No me gusta cuando la gente toma esa postura tan estúpida y hago cada cosa que pueda para intentar solucionar ese problema tan triste.
—Noha —Dijo de repente la mamá de Mar y yo me sorprendí, era la primera vez que me llamaba por mi nombre real, fue impactante.
—Señora —Contesté yo y ella me dio un abrazo.
—Es bueno que estés bien, realmente me alegra —Sus palabras sonaban de una forma que realmente me impactaban.
—Pronto me iré y les devolveré a su hija por completo —Solté de repente y ella me dio una sonrisa.
—No te preocupes, también eres nuestra hija por todo el tiempo que pasamos juntos —La simpleza con la que decía esas cosas era demasiado sorprendente.
—¿Ella habló con usted de nosotras? —Pregunté cuidadosamente, temía que ella no supiera lo que yo creía que sabía y al final terminar en ridículo.
—Si, me contó algo —Contestó ella y al final dejamos ahí la conversación.
Las cosas eran demasiado complicadas como para ser parte de mi vida y realmente no sabía hasta que punto estaba dispuesta a cargar con todo ello, no quería saber con nada de lo que estaba viviendo y esperaba de esta manera que todo terminara rápido. ¿Había una manera de poder regresar a la vida normal y evitar las tragedias? No quería continuar mi vida y pensaba que me desvanecería en poco tiempo, aunque de todas formas no esperaba que algo de todo eso cambiara, yo sabía que así debía hacer.
Mientras ordenaba un poco la habitación recibí un mensaje de Sofía y supe que era hora de enfrentarla, después de lo que pasó aquel día perdimos un poco el contacto, yo la evite bastante, no me sentía capaz de poder dialogar con ella y tener que explicarle lo que había pasado. Además las cosas entre ella y yo habían cambiado, en aquel momento sentí atracción y me acosté con ella, la seducí e hice tonterías.
La verdad es que ya no me interesa en ese aspecto, ahora solo puedo pensar en una persona que deseo tener y que lamentablemente no puedo, pero la vida es muy dura a veces. Uno al comienzo puede hacer algunas cosas o creer que son lo correcto pero las cosas cambian y llega un momento en que te das cuenta de que solo hay una cosa que quieres hacer, que nada se compara con eso y lo más importante, no harás nada que cambie eso que tanto deseas. Yo la deseo a ella y aunque se que nunca podremos estar juntas, no me importa, prefiero vivir con el anhelo que estar sola y desdichada sabiendo que no tendré ningún tipo de anhelo en mi vida.
Ella me citó en una plaza y yo decidí ir aunque no era lo que realmente deseaba, pero Mar y yo llegamos al acuerdo de que era momento de poner las cosas en orden y así lo hice. En cuanto Sofía me vio me abrazo y me besó en los labios, intenté decírselo varias veces pero me fue imposible. Ella se la pasó besándome y yo repasaba en mi mente la forma más sencilla de decírselo sin acabar hiriéndola. No era justo ser cruel con ella, después de todo yo fui quien la sedujo en primer lugar.
—¿Cómo estás? —Preguntó ella de repente y yo la observé sin saber que responder.
—La verdad es que estoy bastante tranquila, no tengo mucha idea de cómo continuara mi vida, pero esperó que sea algo sencillo y que cuando me vaya las cosas sean bastante tranquilas —Contesté más de lo que tenía planeado, pero la verdad es que estaba bastante sofocada con esté tema.
—Te entiendo, la verdad es que tampoco es fácil para mi y eso que intento fingir que si lo es —Comenzó a decir ella y sentí algo de pena por la chica, la verdad es que nunca estuvo en mi mente herirla.
—Lo siento, se que es injusto estar contigo cuando mi permanencia en el mundo vivo es temporal, estoy muerta y me iré cuando esto termine —Mis palabras si parecieron calar fuerte en su cuerpo.
—Está bien, cuando mueras asistiré a tu funeral como la persona que más te amaba en la tierra —Soltó ella de repente y yo sonreí sin poder evitarlo, realmente era una chica magnifica y totalmente diferente a lo que tenía pensado.
Ella me abrazó inconcientemente y yo acepte su abrazo, sabía que tendría pocos momentos así de ahora en más y quería disfrutarlos de pleno antes de pudrirme en el infierno. Aunque la verdad es que sabía que mi actitud estaba siendo plenamente egoísta, ella estaba enamorada de mi y se enamoraría más según cuanto contacto físico y sentimental tengamos. Está mal de mi parte enamorarla o ilusionarla aún sabiendo que me iré en poco tiempo. No creo que me quedé mucho tiempo y tengo que aceptar que mi momento de partir llegara pronto, solo tengo que ser paciente y esperar. A mi no me dolerá porque no siento que exista el dolor luego de la muerte ni la vida, yo siento que somos una especie de circulo y siempre volvemos al lugar de donde partimos.
Con esto quiero decir que nacemos, crecemos, morimos y volvemos a nacer, volvemos a crecer, volvemos a morir y nacemos otra vez más, así sucesivamente hasta volvernos almas viejas y dejar de reencarnar para volvernos los espíritus guías o guardianes de otras almas que si están reencarnando. Se que suena un tanto crazy, pero es una buena forma de no ahogarse en eso de “te iras al infierno si no hace tal y tal cosa”.
Voy a ser honesta, con todas las prohibiciones que tiene ese supuesto cielo, claramente es un lugar aburrido y yo prefiero irme a sufrir al infierno que quedarme en el cielo tocando el arpa sentada sobre una nube, aclaro que es una metáfora y no una manera de faltarle el respeto a los creyentes. Solo pienso que con todas esas prohibiciones para mi es un lugar aburrido y siento que es todavía más tortuoso que el infierno, si realmente existe y te entregas al dolor eterno, realmente no será eterno porque a la larga nos adaptamos al dolor y al aburrimiento no, prefiero sufrir dolor por un tiempo que sufrir aburrimiento eternamente. De todas formas no creo ni en Dios, ni en el cielo, ni en el infierno, así que mándenme ahí que me da igual.
Los creyentes diciendo que Dios creo al hombre y a la mujer para que sean pareja y no para que estén dos hombres juntos o dos mujeres y yo pensando lo patéticos que suenan. Yo no creo en un Dios discriminador, dicen que es benevolencia, que es amor y que ama a todos sus hijos sin importar nada. Pero muchos creyentes proclaman que si eres homosexual te irás al infierno, entonce significa que Dios no ama a sus hijos homosexuales, eso es ser discriminador. Hay una tremenda contradicción ahí, se supone que Dios es el padre de todos y honestamente no quiero a un padre que para amarnos tenemos que ser como el quiere y dictamina, tiene que amarnos por lo que somos y lo que hacemos, si no lo hace entonces no lo quiero y no lo creo.
La verdad es así, se que a muchos les dolerá esto pero la religión no se impone y si no la siento estoy en todo mi derecho a decirlo, así como los cristianos están predicando la palabra de Dios en cada puñetero vídeo de t****k, entonces yo estoy en mi derecho de predicar mi palabra atea o lo que sea que soy.
Mi mente seguía divagando sobre lo que sería correcto decirle, pero finalmente no pude más con ello y cedí en hacerlo. Tenía que hacerlo, era el momento perfecto para decírselo y no debía esperar más. Da igual si la hiero, ella tiene que saber que no tiene oportunidad de formar parte de mi vida como algo más que una amiga. Sin que ella lo supiera le entregué mi alma a Mar y es hora de que se lo haga saber, que sepa que aunque lo intente jamás podrá conquistar mi corazón, primero porque no tengo y segundo porque ya le pertenece a Mar.