- ¿Cómo puedes cazarnos? – Preguntó la mujer histérica – eres una de nosotros – yo solté una carcajada. - Por favor – dije con sorna – mírate, es obvio que yo no soy nada como ustedes, estoy muy por encima en todos los sentidos. - ¿Te crees un vampiro superior solo porque vistes bien? – Dijo él – conozco a los de tu clase, viven en palacios y ocupan posiciones de mucho poder por todo el mundo, pero a la hora de matar son tan o más sádicos que nosotros. - No te lo discuto – dije – quien me creo usaba trajes caros y conducía autos último modelo, pero no es mi aspecto lo que me hace superior. - ¿Y que es? – dijo ella desafiándome. - La verdad ya me aburrieron – diciendo esto alcé mi espada y corrí contra ellos, primero ataqué al hombre, esquivó mis golpes y acertó unos cuantos, en mi ros

