Terminaron su entrenamiento Lauren se fue contenta a cambiar para llevar a Camila a comer un helado, pero no contaba con mucho dinero, ya que no quiso sacarle al gusanito que tiene de alcancía se acordó que tenía una amiga con dinero y no se negaría a prestarle, así que cuando vio a Vero se le lanzo encima, pero Vero le lastimo la mano la ojiverde puso sus ojitos llorosos por el dolor así que Vero para calmarla le dio el dinero que quería. Lauren contenta espero a Camila afuera de los vestidores de chicas, Camila salió, pero al ver a la ojiverde que miraba al campo se le formo una sonrisa, Lauren que tiene un olfato poderosísimo pudo distinguir el perfume de Camila y miro hacia donde estaba.
—Hola hermosa -Se acercó
—Hola guapa gatita -Abrazando a Lau se dieron un besote
—Me encanta que me abraces y el olor de tu cabello -Oliendo a Camila
—También me gusta estar contigo, pero sobre todo me gustan tus ojos
-Sonrojada —¿Te duele tu manita? -Tomando su mano
—Un poco con el entrenamiento me la pase con un dolor a cada ejercicio, pero vamos por tu helado -Tomando la mano de Camila con su mano no lastimada
—Vamos bebe al estacionamiento ya está mi chofer ¿ya te tomaste tu pastilla del dolor? -Tocando la cara de la ojiverde
—Aun no, tienes tus manos tan suaves. -Cerrando los ojitos
—Bebe toma tu pastilla -Mirada tierna
—Mjm -Saco de su mochila las pastillas... Camila la miraba con ternura con ganas de besar sus labios —¿Tienes agua?
—Sí, ten gatita –Llegando al estacionamiento, Lauren se tomó la pastilla —Ven vamos ya llego Bruno -Tomando la mano de Lau
Se subieron muy acarameladas platicaban de muchas cosas que solo a ellas les interesaba. Llegaron a la tienda de helados, Lauren pidió uno de chocolate con vainilla Camila pidió uno de fresa hablaron un poco de sus gustos.
—¿Dime gatita que te gusta hacer? -Emocionada
—Creo que ya te lo había contado -Sonriendo
—Me gusta que me cuentes de ti -Haciendo puchero
—Te voy a contar un poco, no me gusta hablar de mi niñez frente a muchos o aceptarlo
—¡Cuéntame! ¡Cuéntame! -Haciendo puchero
—Tranquila hermosa, empecé a entrenar skate a los 12 al principio me caí muchas veces, pero después lo hacía mejor, mi primo Andrei me enseñó a tocar la guitarra y la batería, el piano me enseñó a tocar mi abuelita la mamá de mamá, hace un año que no la veo, cada que es mi cumpleaños viene a dejarme mis regalos como si fuera navidad.
—Ahora tendrás otros regalos.
—Tú eres mi regalo más especial. Ahora cuéntame tu
—Yo antes de conocerte creía que todo se arreglaba con dinero bueno si me daba mis gustos, pero no era lo mismo, tu cambiaste mi forma de pensar el día que te vi en esa fiesta me encantaste, Vero hablo conmigo acerca de ti, me enamore solo de saber cómo eras, solo de mirar tus ojitos en esas fotos que me paso Vero, no sabes cuánto me gustan
-Tocando la mejilla de Lauren hasta que llego a sus ojos la pelinegra, cerro lento sus ojos para disfrutar las caricias —También me gusta tu sonrisa, como te vistes, como te expresas a excepción de tus palabrotas feas, me gusta como cantas, como me enamoras más ¡me gusta todo de ti!
—Camz me encanta tus ojos, no me importa como eras en el pasado lo importante es cómo eres ahora, me gustan tus labios -Tocando los labios de Camila, se acercaron y se dieron un besito lento
Terminaron de comer sus helados y cuando llego la hora de pagar, Camila quería pagar, pero Lauren se negó
—Me hubieras dejado pagar -Algo enojada
—Cómo crees Camz yo soy tu novia. -Sonriéndole
—Sí, pero Lauren no tengo ningún problema en pagar -Acariciando su mejilla
—A mí sí me importa yo soy la que debo pagar tus gastos como tu novia que soy me sentiría mal si tú eres la que paga mis cosas -Triste
—Lolo lo tuyo es mío y lo mío es tuyo, me encantas -Sonriendo
—Tú me gustas más
—Te quiero, bebe
—Ven vamos a caminar -Saliendo de la tienda cruzaron la calle para sentarse en una banca —Camz sabes que estoy enamorada de ti, el primer día que nos conocimos en esa tienda bueno, aunque tú ya me habías visto en esa fiesta me gustaste, pero soy demasiado idiota para el amor, necesito contarte todo para que me a pruebes por completo -Jugando con sus manos —Cuando mi mamá estaba embarazada le dijeron que yo era una niña -Camila la escuchaba atenta —Pero mis papás en ese entonces no tenían mucho dinero para comprar las medicinas para mi buen desarrollo, aquí en Londres es muy costoso tener un bebe solo los ricos pueden darse el privilegio de criar bien a sus hijos, así que se inscribieron a un programa nuevo para embarazadas pasaron los nueve meses y cuando nací diferente a las chicas con mi aparato reproductor masculino -Camila se sonrojo al escuchar esa palabrita —Le dijeron los doctores que me harían experimentos y todas esas tonterías, mi mamá no quiso que me dañaran así que no acepto pero ellos le dijeron que tendría algunos efectos secundarios que no iba a ser fértil. Con el paso del tiempo no se me desarrollaron tanto los pechos -Ambas rieron —Como estaba delgada no se me notaba cuerpo de niña, así que comencé hacer mucho ejercicio y me metí a diferentes equipos, yo sé que es probable que me digas que soy una rara lo entendería si dijeras eso -Triste
—Lau tú no eres nada de eso, tú me gustas por lo que eres una linda persona y mis sentimientos no van a cambiar -Tocando la mejilla de Lau con mucha ternura
—¿Me lo prometes? -Camila asintió y le señalo su dedo índice la típica promesa de amigas, Lauren sonrió —Como crees que haga esa promesa de nenas. -Enarcando una ceja
—Es así como las niñas cumplimos las promesas -Lauren iba hablar, pero Camila la interrumpió —¡Ahora solo hazlo!
—Solo porque me lo pediste bonito -Sarcasmo, Camila le dio un puño en el brazo —Si tienes fuerzas -Fingiendo dolor, unieron sus dedos y Lauren lo termino con un beso bien romántico —Me gustas mucho por cómo eres.
—Te quiero mi hermosa gatita
—Me gusta cuando lo dices tú
Se fueron acercando lentamente rosando sus labios, Lauren empezó a mover sus labios la morena le siguió el movimiento terminaron uniendo sus frentes.
—Ahora sabes el secreto que nadie sabe de mi niñez, solo los más cercanos a mí y ahora tu mi hermosa novia.
—No diré nada, si me das besitos y me das abrazos todos los días -Haciendo un puchero
—No tienes que chantajearme bella dama -Besando sus mejillas, caminaron de la mano a la camioneta para ir a sus casas
—Dale la dirección a Bruno, para que podamos llevarte a tu casa amor
—Claro, mi dirección está en este papelito Bruno.
—Si ya sé dónde es. -Encendiendo el auto
Hablaron en todo el camino acerca de lo que harían mañana, se dieron besitos lentos, Lauren besaba con más entusiasmo.
—Mmm –Abriendo lentamente los labios de la morena para meter su lengua, cosa nueva para la morena, posiciono sus manos en las caderas de la morena, Camila seguía el beso apasionado, Lauren movía más sus manos por la faldita de la morena donde sus piernas estaban descubiertas, se detuvo la manita de la ojiverde —¿Quieres pasar?
—Mmm... no se Lolo ¿crees que me acepten tus papás?
—Yo te acepte, ¿Cómo crees que no te acepten? son buenas personas, ven vamos. -haciéndole ojitos a Camila, ella no se resiste a esos ojitos de Lau
—Me gusta cuando haces esos ojitos para convencerme, porque soy tan débil a tu mirada.
—Entonces vamos. -Tomando la mano de Camila
—¡Espera! no tan rápido gatita tienes que ir a mi casa también.
—Si claro, si tú me llevas, voy contigo.
—Mañana -Acercándose a Lauren posicionando las manos en su nuca, Lauren la atrajo más cerca de ella
—Está bien. -Se dieron un besito algo intenso donde Lauren la pego al auto y le comía la boca como una experta
—Ven vamos.
—Está bien ~~no sé porque me siento tan caliente de mi sangre cuando me beso Lauren de esa forma~~