POV. CHARLIE. —¿Por qué? —Por qué eres fuerte. —Pero no quiero hacer esto, aquí se siente bien. —Hija —su voz era firme, pero amable—, a veces en la vida no podemos hacer lo que queremos porque primero tenemos que cumplir con nuestro deber para luego poder hacer lo que queramos. —Papá —susurré, pero sus manos acariciaron mi rostro y dejo un suave beso en la frente. —Pequeña estrella, la Diosa Luna jamás pondría una tarea en tus manos que no puedas realizar, confía en ella. —¿Y si fallo? ¿Y si le fallo a la Diosa Luna? —No vas a fallar, porque no estarás sola, aunque sientas que así es. —¡Charlie! ¡Charlie! —La voz de mi madre llamándome me hizo correr en dirección a un lago que brillaba con la luz del sol, sin embargo, cuando estoy por llegar a ella, alguien o algo me empuja con

