POV. DAMIÁN. Estaba corriendo. Eso lo tengo claro, corría y corría con Kian tomando el control por completo, hasta que sentí el olor y me di cuenta de que ya era demasiado tarde. Apestaba a rebeldes. Apestaba a ese hombre. Estaba completamente rodeado y muy lejos de la frontera. Además había dejado sola a Charlie y a la manada y si ellos estaban aquí, eso solo significaba que también habían ido por ellos. —¿Por qué me haces las cosas tan fáciles, Damián? —¿Qué es lo que quieres? —¿En serio eres tan descarado? —No tengo tiempo para ti. —Y yo tampoco tengo tiempo para ti, pero parece que para llegar a mi querida Charlie, tengo que tratar contigo primero. —No te la voy a entregar nunca. —Créeme que va a venir conmigo por su propia voluntad. —No lo voy a permitir —le dije

