POV. CHARLIE. El frío aire del valle acariciaba mi pelaje mientras corría. Era la primera vez en mucho tiempo que Kiara y yo salíamos de verdad, libres de los muros de la posada o del castillo. Necesitábamos este momento, este escape. Habíamos estado encerradas en nuestra propia mente durante semanas, procesando el dolor, la humillación y el caos. Pero ahora, aquí, solo existíamos nosotras y el viento. Al cruzar la frontera, sentí otra presencia. Kian estaba cerca. Pude reconocerlo por su olor y ese calor que invadía mi cuerpo cuando estaba cerca. Las personas de la manada solía hablar de él, de su fuerza, de su dominio como Rey Alfa. Pero ahora, frente a Kiara, no era más que un lobo curioso, observando desde la distancia, cauteloso pero intrigado. Kiara se detuvo, su mirada

