LAUREN Julian y yo vamos en su auto camino a mirar tres opciones de casa, después que nos reconciliamos, llegó al departamento con sus maletas y dijo que vendería su casa, que necesitábamos comenzar de nuevo y que mejor opción que buscar un nuevo hogar donde criar a nuestros futuros hijos, hijos en plural, aun no le digo que creo que debemos plantarnos en uno solo, no creo que tenga la fuerza ni física ni mental, para pasar por esa experiencia mas de una vez; tal vez podría usar su dinero y alquilar un vientre, me rio de mi ocurrencia. Llegamos a un sector exclusivo fuera de la ciudad, un lugar bastante conocido para mi, ya que es cerca donde viven Emma y Benjamín, una casa aquí debe costar una gran fortuna, no quiero que el derroche tanto, así tenga el dinero suficiente para hacerlo.

