Sergio Hoy estoy dándoles un discurso posterior a mi entrevista pública en la cual todos creen que he enterrado a mi oportunidad. Isabela me dijo: sé sincero. La veo entrar a mi sede de campaña con unos pantalones de vestir un moño y un abrigo, me mira a lo lejos y me acerco a ella, me bajo del podio para ir hacia ella. Isabela me mira a los ojos y sonríe. —La prensa nos está viendo. —Necesito que seas mi jefa de campaña—reconozco y ella me mira. —Cobro carísimo. —Sí. —Respondo. —Le dije a la directora del tribunal que eres mi jefa. —Sí, tú tienes un problema verbal y corporal—dice y los dos reímos. Isabela me da un abrazo y los dos nos mantenemos con fuerza abrazada hasta que alguien enciende el televisor. La periodista dice: Es un hombre muy sincero o simplemente un

