Maximiliano y yo notamos que me están siguiendo y él me dice que por qué creo que puedo ir con poca seguridad. Le explico que mi papá tiene a gente siempre persiguiéndome y voy armado. No soy como él, toda una nena secuestrable. Maximiliano me enseña su dedo medio y los dos reímos. Estamos entrando en el centro cuando un par de autos aumentan la velocidad y le disparan al auto, yo saco mi arma de la guantera y Max me ruega que no dispare. —Maximiliano y qué espero que hagan. —Vuelca el auto. —Yo sigo conduciendo y le digo que se agache, los dos nos miramos y Maximiliano gira el volante, nuestro auto se impacta contra un poste y los hombres siguen disparándole al auto antes de seguir por la carretera, Maximiliano está prensado y busco una navaja para sacarle. Corto el cinturón y me qu

