Isabela Todos se quedan en silencio, mis papás mis hermanos están procesando el anuncio y mi prometido si llega a moverse de nuevo me mira con sorpresa, sus los brillan alegres y en sus labios se forma una sonrisa mientras se pone en pie y corre a llenarme de besos. —¿Vas... a...? ¿Vas a casarte conmigo? —pregunta Sergio. —¿En serio? —Sí, vas a ser un dolor en el culo. Voy a apestar como primera dama, pero, si es lo que quieres y como soy lo que quieres voy a quedarme—Replicó y sonrió. —¿Vas a quedarte? —Sí. —Bien —Respondió y sacó el anillo de su pantalón. Papá miró incrédulo a mi mamá y preguntó: —¿Qué pasa en esta familia? La puerta de casa se abre y el tío Sebastian le hace la misma pregunta a mi papá. —¿Tu hijo y mi hija? —preguntó el tío Sebastian. —¿Mi hijo y tu hija

