Sergio El debate termina unos quince minutos más tarde. Me quito el equipo de audio de inmediato y bajo del estrado. Westborn viene detrás de mí y me recuerda que nunca se lo pone fácil a ningún contrincante. —Es una violación a la privacidad—respondo y sigo caminando, Amarilis me mira y yo a ella. —Sergio, me llamó unos minutos después de que subiste. —Tú no trabajas para Isabela. Trabajas para mí. Pides un jueputa anuncio, enciendes la alarma de incendios y pago la multa, no se te ocurra meterte entre mi familia y yo. Salgo del lugar y no me importa no estar sonriendo para ninguna cámara, La prensa me rodea y alzo la mano para que mi equipo de seguridad nos cierre. —El candidato que ha abandonado a Isabela enferma, por un problema quirúrgico. —No la abandoné. Mi papá ha est

