—Jhon—grito corriendo hasta él, jadeo cuando por el rápido movimiento intentando arrodillarme me golpeo las rodillas. Inspecciono a Jhon con mucha rapidez intentando ver la gravedad del asunto, pero solo me encuentro con una pequeña sonrisa de sus labios y sus ojos verdes mirándome con sorpresa. —Estoy bien, solo fue un rasguño—me hace saber levantándose, miro su brazo y tomo un pañuelo vendándolo. —Tenemos que irnos de aquí, no es seguro—susurro. —Breanna, ¿Qué pasa?—pregunta uno de mis compañeros agachado mirándome con los ojos muy abiertos—¿Qué se supone que está sucediendo allá afuera?—muerdo mi labio inferior porque estoy tratando de no enloquecer, tengo miedo de que las personas allá fuera estén lastimadas solo porque una maniática loca está jugando a la mujer de venganza. Estoy

