Ubicación Actual: Lansing 15 de octubre de 2020.
Jackson Miller
Cada golpe que Jackson daba, impactaba justamente en los puntos estratégicos de la anatomía humana de su contrincante. Un golpe en la costilla bastó para debilitarlo, he iniciar con una lluvia de puñetazos que iban de derecha a izquierda de manera rápida, pero precisa, la lucha e Jackson era salvaje, estaba enfocado, no en ganar, si no, en desahogar esa ira interior que lo acompañaba desde que tenía 19 años, cuando no pudo hacer nada para salvar a su pequeña esposa.
Cerraba sus ojos y recordar su último aliento, era el motivo para luchar de la manera salvaje que siempre mostraba cada vez que estaba en el rin. -Quinto Rounds, afirmo la chica del ring, quien era la encargada de pasear la tableta sobre su cabeza, con su anatomía casi desnuda.
Jackson tomó asiento en la rinconera del cuadrilátero de boxeo. Una vez su cuerpo estuvo desgonzado, retiro su protector bucal y escupió los restos de sangre que acompañaban su paladar. Todo el equipo de su gimnasio estuvo enseguida con él, para limpiar y curar las pocas heridas que eran pequeñas, pero de cuidado.
-Enfócate en su debilidad. -Hablo Antón. –Sus costillas están a punto de llevarlo a la redención. –Dijo limpiando el exceso de sudor que derramaba su rostro y volviéndole a implantar el protector bucal. –Fuerte en su costilla derecha y la pelea es tuya. -Dijo golpeando su hombro para animarlo a ganar.
El timbre volvió a reanudar la pelea, esta vez Jackson estudio a fondo las heridas de su contrincante, fijándose exclusivamente en el área que le mencionó Antón. Evaluó su físico y determinó que para ser pequeño era fuerte y tenía una ventaja; se movía rápido.
Jackson posicionó su pie derecho de forma dominante hacia adelante con su rodilla un poco flexionada, lo mismo hizo con su pie izquierdo, solo que este se posicionó hacia atrás, formando una postura fuerte y atlética que erguían su peso de manera uniforme, para no perder el equilibrio y no darle oportunidad a su víctima de golpearlo.
Vio cómo su contrincante perdió un poco la paciencia, y perderla era una desventaja que debía saber todo aquel que practicara ese deporte. El hombre se lanzó desesperado por ganar la pelea sobre Jackson, propinándole puñetazos que este cubría formando un escudo con sus grandes y fuertes brazos. Esperó a que su adversario estuviera lo suficientemente agotado para atacar, era un truco que siempre le había funcionado, pero que no subestimaba. El cuerpo del hombre perdió el equilibrio cuando en un arrebato cruzo sus pies y esto lo devolvía precisamente al suelo, oportunidad que Jackson aprovechó, para pivotear como un resorte y concentrar el puño que salió a toda potencia, justo como destino a la costilla afectada de su contrincante que inmediatamente derrumbó, para terminar sentado sobre su tórax, y terminar con lo que había iniciado, la muerte de su rival para que los miles de dólares que había apostado justo a su favor, ingresaran a su chequera. El último golpe, que propino Jackson, fue sobre el cuello del hombre moribundo que ya se encontraba sin vida, fue mortal, y para confirmar que efectivamente la pelea era suya en los dedos del árbitro se contaba hasta 10 justo al lado de su oponente, ese que se encontraba sobre la lona del rin derrotado y partiendo al mismísimo infierno por Jackson.
-Diez. -Dijo el último número alzando su brazo derecho en señal de haber conseguido la victoria. – El ganador es el despiadado "JACKSON MILLER".
Todo el equipo del Gimnasio corrió bajando de las gradas e ingresó al rin, elevando el cuerpo de Jackson en el aire como si fuera trofeo de futbol.
-Te lo dije. -Escupió Antón abrazando a su amigo una vez, este toco nuevamente es suelo.
-Porque crees que siempre te traigo conmigo, necesito mi estratega nerd. -Dijo Jackson atornillando la cabeza de su amigo con su mano, aquel gesto le pareció muy amigable de su parte, haciéndolo recordar cuando Jackson carecía de buen humor. Algo que hoy en día, ya no carece en él. Con el pasar de los años, Jackson se olvidó de los sentimientos bonitos, se olvidó que hay personas que no son culpables de todo lo ocurrido con su esposa. Por eso cada vez que entra al rin, lo hace con la idea asertiva que uno de sus oponentes tuvo algo que ver en el accidente y descarga su furia sin compasión.
Antón le dio una sonrisa sincera, y a pesar de que para el las peleas clandestinas a muerte era una de sus trabajos menos gustosos. Se prometió acompañar a su amigo a donde fuese que vaya, se sentía agradecido con Jackson, ya que su infancia fue algo abrumadora, sufría de constantes ataques y abusos por parte de sus compañeros.
Pero esto termino el día que Jackson decidió intervenir, haciendo que justo en ese momento lo trasladar al día que se conocieron por primera vez, recordando la infancia de su amigo y a todos los cambios que se debió someter, gracias a los sueños frustrados por parte del padre de Jackson.
Por otro lado, Jackson también fue a su pasado recordando que Desde que tiene conciencia, parte de su desarrollo fue al lado de una familia monoparental, la falta de una madre lo dejo a merced de un padre que solo le importaba que llevara el legado descendente de su familia sobre su pecho. Golpes, y amenazas de parte de su progenitor lo hicieron madurar en una etapa donde un niño debería disfrutar de su infancia. La escuela pasó a segundo grado porque las largas horas de entrenamiento le impedían cumplir con sus obligaciones, pero aun así debió culminarla para evitarle problemas judiciales a su padre. Cuando cumplió la edad de 16 años, su físico lo llevaba a compararlo con un hombre de 20 años, tenía demasiada encarnadura en sus brazos y piernas que lo hacían lucir macizo y terrorífico.