Toda la vida agradecería a su madre, porque gracias a ese gimnasio, pudo tener su única fuente ingreso. Mencionando también que paso los mejores momentos con Sofía. Sin embargo no todo fue color de rosa, ya que, cuando su padre le entregó las llaves de su propiedad la que había ganado ante un juez, lo hizo con la intención de no dejarlos progresar, se encargó de dejar su imagen por el suelo. Fueron varios meses, que un salón tan grande simplemente le servía de lujo. Nadie quería trabajar con Jackson, nadie quería entrenar en su gimnasio. Tanto fue el desespero que termino hundido aceptando peleas callejeras donde empezó a ganar algunos pesos. Gracias a aquellos difíciles momentos Jackson conoció el mundo de las peleas clandestinas; cuando empezó a recibir grandes sumas de dinero, el desint

