Ella entendió, tomó mi mano y nos dirigimos a la mesa donde ya se encontraba nuevamente Antón, ocupando una de las sillas rojas en forma de luna, con dos bebidas en las manos. -No tiene alcohol. -Ofreció y acepté la bebida que tomé en una sola estocada. Tome asiento a su lado y con su mirada escrutándome, retiró la pañoleta que había ubicado en mi cabello horas antes, para frotarla en mi rostro y llevarse el sudor en ella. -Gracias. -Agradecí, una vez terminó de hacerlo, para tomarla en mis manos y terminar de hacerlo por mí misma. Mientras descansaba, sasa se divertía con Taylor, vislumbraba una conexión entre los dos cuando se acercaba el uno al otro. No podía describir a fondo porque el tema era demasiado para una mente como la mía que conoce poco, pero no era tan tonta para saber q

