Capítulo 26 Ya en su cuarto Daniela no dejaba de llorar, snif, snif, snif, sacudiendo su nariz. −Ya Daniela deja de llorar… No te van a correr, yo no lo voy a permitir y si eso sucede, yo me voy contigo.−Comento muy segura Chenoa ante la situación. −Chenoa yo no tengo el dinero que tu madre tiene, yo ya estoy en la cuerda floja, si me corren; ya no podré estudiar la universidad, ¿Qué haré con mi vida si salgo de aquí?, ¿A dónde iré? –pregunto muy afligida ante la situación que se vendría. −Pues conmigo tonta ¿Qué más? Tu eres como mi hermana, siempre hemos estado juntas y no dejaré que nos separen, si algo pasa ya te dije yo me voy contigo. –dijo tomando su mano en señal de apoyo−. Te acuerdas cuando llegamos aquí, prometimos que nunca nos separaríamos y eso vamos hacer, mi abuelo m

