Echando un vistazo al señor Hall, Celeste obtuvo una idea bastante clara de quién era. Con sólo observarlo unos segundos, entendió la intención real detrás de la invitación de Nadia: llevarla hasta allí para usar a ese hombre y destruirla. —Caleb, ¿por qué trajiste al señor Hall aquí? —preguntó Nadia con un tono meloso e hipócrita. Con amargura, Caleb no respondió. El señor Hall, al ver que Celeste no mostraba miedo, sino una calma indiferente, se emocionó aún más. Aquel tipo disfrutaba especialmente de las mujeres difíciles de alcanzar. —Preciosa… pon tu precio —dijo, lamiéndose los labios con descaro. El dinero era su primer método. Si eso no funcionaba, entonces recurría a la violencia. De una u otra forma, siempre conseguía a la mujer que quería. Y ahora, Celeste despertaba e

