Por la tarde, Mónica llegó al lugar. Como Celeste y las demás chicas no tenían ningún interés en el espectáculo de Vicky, decidieron ir a tomar una taza de té a una cafetería cercana. —Celeste, ¿puedo convertirme en la única agente de ventas de tu crema antiarrugas? —preguntó Lily Fulton con un tono encantador. —Claro —respondió Celeste—. Una vez que el producto salga oficialmente al mercado, te nombraré mi agente exclusiva. Celeste había planeado lanzar la crema antiarrugas el mes siguiente. Sin embargo, para contrarrestar al centro comercial Serena, había prometido ofrecerla gratuitamente a los clientes durante este periodo. Por ello, decidió posponer su lanzamiento oficial dos meses más. —Muchas gracias, Celeste. Ya que aquí no hay vino, brindemos con esta taza de café —dijo Lily co

