capítulo 36

1353 Words

Celeste estaba sinceramente sorprendida. Intentó apartarse de él de manera instintiva, pero su brazo era cálido y firme como hierro al rojo vivo; no se movió ni un centímetro. —¡Déjame ir! —susurró con un hilo de voz. Estaba demasiado cerca de él, y su olor la mareaba. Él solo rió suavemente. —No te muevas. Déjame encargarme de esto. Celeste se mordió el labio. —No es necesario. Puedo manejarlo yo misma. —Shh… sé una buena chica. Celeste se quedó sin palabras. No sabía cómo reaccionar ante esa forma de “persuadirla”, como si fuera un niño al que calmaban. Cuando Caleb había sido su amante, lo más dulce que había recibido de él era alguna charla o una sonrisa. Nunca la había tratado con esa intimidad tan descarada… tan peligrosa. Por eso no sabía qué decir. Un segundo después,

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD