—¿Quién lo dijo? —Celeste Darrow. —¿Celeste? ¿Quién es ella? ¿Y dónde está? —preguntó Frank con entusiasmo. —La presidenta de la compañía farmacéutica Darrow. Está en la Caja Violeta —respondió Philip sin pensarlo. Apenas terminó de hablar, Frank lo soltó y salió corriendo hacia la Caja Violeta con una velocidad impresionante para un hombre de cincuenta años. Los dandis quedaron boquiabiertos. —¿Qué demonios pasó? ¿Qué es esa “compañía farmacéutica Darrow”? Nunca la he escuchado mencionar… —¿Philip? ¿Quién es esa Celeste? Esos jóvenes eran los hijos de los hombres más ricos de la ciudad, así que jamás habían prestado atención a una empresa tan pequeña como Darrow’s Pharmaceutical Company. Philip, sin embargo, parecía ser el único que empezaba a entender la magnitud del asunto. ---

