Al mismo tiempo, Zack, Hank, Helen y Mónica también recibieron la noticia. Todos quedaron con sentimientos encontrados. Zack y Hank habían estado seguros de que el contrato sería rescindido. Jamás imaginaron que Darrow’s Pharmaceutical Company estuviera preparando un contraataque en secreto. Comparados con eso, ellos mismos parecían un chiste por haber propuesto semejante condición. Ya habían declarado públicamente que no romperían el contrato si cien personas se inscribían. Si se retractaban ahora, quedarían demasiado avergonzados para seguir en el mundo empresarial. Sin esperar a que Helen y Mónica les dijeran algo, ambos hombres comenzaron a apaciguar a los comerciantes por su cuenta. —Señor Smith, la prueba de productos de Darrow’s Pharmaceutical Company ya comenzó. ¿Por qué no es

