capítulo 2

980 Words
Zoe salió y se paró a un costado de la calle esperando un taxi que la llevará a su destino, su hogar quedaba bastante retirado de dónde se encontraba su trabajo, en ocasiones demoraba en poder conseguir quien quisiera llevarla hasta allá, había intentado conseguir un alquiler más cercano, pero era más costosos y ella por el momento no podía permitirse un gasto extra, la verdad era que estaba al límite en sus finanzas. Con eso en mente seguía allí de pie esperando algún transporte cuando sintió como una mano se posaba en uno de sus glúteos, se giró de prisa al sentir la invasión en su cuerpo, encontrándose con Lewis ya bastante pasado de copas tratando de recargarse sobre ella. Lo empujó con todas su fuerzas mientras el miedo la inundaba, miró a su alrededor y no había nadie que pudiera ayudarla de Lewis, estaba ebrio pero aún así seguía teniendo más fuerza que ella, Lewis cedió ante el embiste de su brazos y Zoe empezó a correr al sentirse liberada, pero el hombre no pensaba dejarla irse tan fácil. A la distancia Aarón observó cómo el hombre perseguía a la chica y sin pensarlo avanzó a toda prisa para alejar al desagradable hombre de Zoé. Todo fue tan rápido que Zoé solo escuchó los quejidos detrás de ella y al voltear vio como Lewis yacía en el suelo mientras el chico del bar le daba algunos golpes. -No vuelvas a molestarla, sino la próxima serán más que un par de golpes lo que recibas- en medio del susto, Zoe escucho como Lewis era advertido-. Lewis se levantó con furia, sólo limpió la sangre proveniente de sus labios miró a Zoe con despreció y sin más se marchó. -¿Estás bien?- preguntó Aarón al ver a la chica frente a él indefensa y temblorosa-. Se acercó de forma lenta y con mucho cautela la tomó de las mejillas haciéndola verlo a los ojos. -Todo está bien ahora, no temas- le dijo de forma tranquila y cariñosa, tratando de calmarla-. Zoe al fin respiró de forma normal y al sentir el tacto de Aarón sobre su piel sintió paz y protección. -Gracias- le dijo dándole una sonrisa- no sé qué sería de mí ahora, no pensé que pudiera….. llegar a tanto- dijo refiriéndose a Lewis. Mientras ella hablaba Aarón recorría su cuerpo tratando de asegurarse que en verdad ella se encontraba bien, y que no tuviera ningún tipo de golpe, Zoe sintió su mirada penetrante recorrerla y se abrazó a sí misma, pues no se sentía cómoda con aquella mirada. -disculpa no quise incomodarte- se defendió Aarón al notar su cambio- solo quería asegurarme de que en verdad estuvieras bien, no soy un santo, pero tampoco te forzaría a nada. -Ahora déjame llevarte a tu casa, no es seguro que andes tan tarde sola- le ofreció con una sonrisa. -Yo esperaré un taxi, no te moleste- respondió Zoé- ya hiciste bastante por mí hace un momento. - Lo siento Zoe pero no puedo dejarte sola aquí, no sería correcto- Zoe lo miró con sorpresa- - Como sabes mi nombre- interrogó ella al instante-. -Lo escuche cuando te llamo tu jefe- esa no era toda la verdad, él había preguntado por ella, pero tampoco le diría eso no quería asustarla más-. - Bueno estoy en desventaja, tu sabes mi nombre pero yo no el tuyo- se cruzó de brazos Zoe al decir aquello-. -Tienes razón soy Aarón- extendió su mano en señal se saludo- un placer conocerte Zoe- le dijo de forma coqueta-. Zoe extendió su mano y al tomar la de Aarón sintió como un hormigueo le recorrió el cuerpo, su cálida y suave mano apretaron la suya, haciéndola verse tan diminuta pero a la vez excitada, aquella sensación la sentía por primera vez, ella no era virgen, pero no recordaba que nadie la hubiera hecho sentir aquello solo con un toque. Se quedó perdida en sus pensamientos, cuando la risa de Aarón la hizo volver a la realidad, entrelazó sus dedos con los de ella y empezó a caminar hacia su auto llevando a Zoe con él…. Zoe se vio siendo subida en el auto, observó cómo aquel chico guapo le abrochaba el cinturón y encendía el motor, el viaje fue bastante tranquilo, entre algunas conversaciones todas propiciadas por Aarón ya que Zoe estaba demasiado nerviosa, sonrojada y excitada para siquiera encontrar un tema de conversación, todo lo que rogaba era poder llegar rápido a su destino, entrar a su apartamento, desnudarse y meterse bajo la ducha para calmar aquella calentura que le recorría el cuerpo. Y sin saberlo Aarón se sentía exactamente igual, las ganas de tenerla se estaban saliendo de control. Se imaginaba estacionando el auto, haciendo a Zoe sentarse sobre él, mientras ella lo tomaba sin reparos y el descargando todo el deseo acumulado que tenía dentro por ella… Al cabo de varios minutos llegaron al lugar, para Aarón no parecía ser el lugar adecuado, no era un mal lugar pero se veía muy solitario para una chica como Zoe, pero guardó sus pensamientos, no quiso verse entrometido. Bajo del auto y abrió la puerta de Zoé ayudándola a salir del mismo, con una amplia sonrisa y una mirada que podría penetrar a cualquiera. Zoe se sintió tímida ante aquella mirada, bien dicen que una mirada dice más que mil palabras, Zoe sintió tensión y como su cuerpo se erizaba, se despidió lo más cordial que pudo, pero ante de siquiera darse la vuelta, los labios de Aarón aterrizaron en su mejilla, haciéndola sonrojarse al instante. Sin más le dió las gracias y caminó a paso veloz hacia dentro del edificio mientras su corazón bombeaba frenético, Aarón notó su reacción y allí de pies viendo cómo entraba casi corriendo solo pudo sonreír mientras rozaba sus labios con sus dedos, recordando lo suave de su piel….
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