Una semana después no había vuelto a hablar con Dominik pero comenzaba a creer que él estaba evitándome y yo sabía porque, creía que yo fue quien corrió el rumor de lo de su madre así que hoy iría a su casa a enfrentarlo de una vez por todas. Me desesperaba que incluso en la universidad me evadiera. —Hola Diana —la saludé cuando abrió la puerta para mí. —Hola, ¿Has venido por la fiesta? ¡Yo tampoco sé que ponerme! Yo fruncí el ceño ya que no tenía ni idea de que fiesta estaba hablándome y mi rostro pareció hablar por mi porque enseguida se carcajeó. —Pasa, estoy hablando de la fiesta de cumpleaños de la universidad será hoy en la noche, no estás en nada. —Para estudiar medicina tienes mucho tiempo. Ella se carcajeó encogiéndose en hombros. — ¿Qué puedo decir? Soy muy lista, estudio

