Tomó con cuidado su cubierto justo después de que el mesero les trajera la orden, bajó la mirada a su plato, sintiendo el hambre apoderarle, no había tenido el tiempo para comer algo en la universidad, tampoco había tenido las ganas o el ánimo. Escuchó cómo su hermana se aclaraba la garganta y antes de que él pudiese llevarse la primera cucharada de arroz c***o a la boca, él le vio dudoso. — ¿Qué? —preguntó Luke, dejando su cuchara sobre del plato. Durante todo el trayecto hasta el establecimiento de comida china, el rubio pudo sentir que algo no andaba bien con ella, se sentía horriblemente juzgado, se podría decir que las miradas de la pelirroja eran algo intensas. Fiona solamente se encogió de hombros. — ¿Eres tonto o algo? —contraatacó ella. Matías tosió sobre su vaso de agua, a punt

