Las vacaciones estaban por terminar, a unos cuántos días de volver al ajetreo de la universidad. Chelsy no podía dudar de que la había pasado bien ese tiempo, con sus amigos y por supuesto con Luke rondando por su apartamento, quien eventualmente había tenido que traer más ropa y otras cosas de él, sin mencionar que el rubio cada día parecía estar mejor, sonriendo a cada rato y bromeando con la castaña. A veces ambos se ponían a jugar Uno por las noches o veían alguna película. Era agradable tener compañía. Pero también se le era extraño a Chelsy ver cosas de Luke por todos lados, en el baño estaban cosas de afeitar, colonias y su toalla, que quizás una camisa de él sobre el sillón o algo por el estilo. El lugar olía fuerte al perfume que usaba él. Y digamos que Chelsy no estaba tan moles

