capítulo 36

2726 Words

MI ESTÚPIDO HERMANASTRO. CAPÍTULO 36. Como pude me levanté, salí tras él, entró al garaje y se subió a la moto, con la voz entrecortada pregunté. —¿Álex a dónde vas? Su mirada estaba sin brillo, la sonrisa de su rostro desapareció, encendió la moto y salió, al parecer no me escuchaba o no quería escuchar. Caminé tras él con alguna dificultad ya que estaba descalza, cuando estaba a punto de cruzar la puerta principal le grité con todas mis fuerzas. » ¡ÁLEX NO ME DEJES SOLA, SI ALGO TE PASA ME MUERO, NO QUIERO PERDERTE A TI TAMBIÉN! Me dejé caer de rodillas sobre la arenilla, lloré, gritos que desgarraban mi alma, sentí ese rayo de luz que me mantenía viva. —¡Aquí estoy! — se inclinó tomó mi rostro en sus manos, con lágrimas en sus ojos susurró —,no llores mi vida, no llores, pe

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD