Vanessa solo lograba escuchar murmullos, pues su mente se hallaba dispersa en su actual situación laboral, y la injusticia que cometieron en su empleo. «Debo limpiar mi nombre, no puedo salir por la puerta de atrás, no es justo» pensó y resopló. Entonces notó como unos fríos ojos la observaban, no supo cuánto tiempo Ryan Knight la había estado contemplando. Sacudió su cabeza y plantó su vista en aquel hombre, se vio tentada a reclamarme y preguntarle acerca de los artilugios que su empresa utilizaba para quitarle las ventas a la competencia, pero prefirió morderse la lengua y callar, estaban las niñas presentes. —Parece que no te agradó la comida —dijo Ryan al notar que ella no había probado bocado. —No tengo hambre. —Lo miró con seriedad, y luego observó que las niñas ya finalizaron s

