Heleanor estaba sentada en sillón de la sala de estar y Hanna estaba acostada en el sofá de la sala de estar. Se habían quedado esperando a Hedrick, le habían puesto mensajes y lo habían llamado. Pero, él no había contestado a ninguno de sus mensajes. Su amiga estaba preocupada y ella, también, pues siempre le respondía sin tardanza. Su semblante era de preocupación, pero escuchó el auto que se había detenido frente a la casa. Se levantó, emocionada y con una genuina sonrisa en su hermoso rostro. Apartó la cortina de la ventana y vio a través del cristal. El primero en bajarse fue Hedrick. Sin embargo, lo que vio a continuación, le borró todo rastro de alegría de su cara. Sus bellas facciones se endurecieron y se tornaron sombrías. Observaba, mientras sus ojos azules, reflejaban lo que suc

