||El Veneno de la Discordia|| «Akary» —Hola —soltó Ángel al llegar a nuestra mesa. Arqueé una ceja. Su sola presencia era un desafío a las leyes no escritas de esta universidad. Nadie se acerca a los Ricci a menos que nosotros lo autoricemos. Pero ella no parecía conocer el miedo, o quizá, simplemente lo disfrutaba. —¿Quién eres tú? —escupió Sandra con un desprecio que destilaba inseguridad. Ruedo los ojos. Sandra es posesiva por naturaleza, pero su toxicidad empezaba a ser un lastre que ya no estábamos dispuestos a cargar. —Toma. Lo dejaron en mi casa —dijo Ángel, deslizando un teléfono sobre la mesa. Akel lo tomó, pero no miró el dispositivo. Sus ojos se clavaron en los de Ángel. Sandra ardió en cólera al notar esa chispa de reconocimiento silencioso. Akel no le daba esa atenció

