CAPÍTULO 11 ************** Quedé en shock, mi cuerpo era incapaz de reaccionar, el miedo me consumía lentamente, mientras con sus manos él dibujaba círculos en mi espalda decidió romper el silencio que se había apoderado de la recamara. —¿Quién eres? Es mejor que me lo cuentes tú a que lo descubra el hombre que tengo en tu pueblo, que evidentemente no es suiza. ¿Cómo fue que una supuesta mujer ignorante como Sofía Hernández se convirtió en Sofía Rengifo? —No lo entenderías, por favor no repitas nada de lo que salvador habló—rogué —Depende, que estés dispuesta a pagar por mi silencio—levantándose de la cama y sirviendo dos tragos

