CAPÍTULO 14 ************** Los gritos de los niños dentro del auto destrozado producto de las balas eran abrumadores. Una escena escalofriante tenía ante mis ojos, Santiago posaba ensangrentado en la parte delantera del auto mientras todo parecía suceder en cámara lenta en cuestión de segundos. Hice a los niños salir del auto después de revisarlos, que estuvieran bien físicamente era importante, les ordene ir a la patrulla que se estacionaba tras nosotros, y tome la cabeza de Santi en mis manos , lo llamaba entre gritos desesperados, el pulso lo sentía débil y su respiración cada segundo se hacía más y más lenta

