POV: Fernando Farré
—No lo sé Mateo, siento que la tía ha estado engañando a su padre de Mía, se nota que es una señora manipulable —suspiro
—Fer, no te metas en esos asuntos. Ahora Sofí está con ella cuidandola, deberias de sentirte más seguro y no preocuparte tanto
—En eso tienes razón, ahora que Sofí está con ella me siento más tranquilo.
POV: Mia Romano
—Hija despierta —abro mis ojos y observo que está mi padre a mi lado —¿Cómo estás pequeña? —me da un beso en la frente, volteo a mi alrededor y está esa maldita sentada en mi sillón
—Papi ¿Qué pasa? Estoy algo cansada pero estoy bien, creo que las terapias me dejan agotada
—Hija, tengo un compromiso en la empresa y me acompañara tu tía, te quedaras con Sofía la cual te cuidara ¿está bien pequeña? —¿Cómo le explico a mi padre que ella es la peor enfermera del mundo?
—Papá ¿Por qué siempre te acompaña mi tía? No me gusta que reemplaces a mi madre
—Mi pequeña no la estoy reemplazando, solo que me siento comprometido con tu tía porque ella se la pasa todo el día cuidándote, solo es una acompañante, el lugar de tu mami nadie lo podrá reemplazar
—Raymundo es momento de irnos, ya nos esperan. Le hable a mi hija Emma, ya viene para acá para que le haga compañía a Mía y no esté sola —veo que Sofía sonríe —trátala bien Mia y déjate ayudar porque sabemos que no puedes hacer nada tu sola —Mi padre sale de la habitación y volteo a verla la cual se acuesta en mi sillón y comienza a reírse
—Así que te sientes triste porque están reemplazando a tu madre muerta, la señora Marina es una mujer muy guapa. Te das cuenta que solo eres una carga para tu padre y ahora hasta para Fernando que lo tienes atado cuando el puede hacer otras cosas
—¡Sal de mi habitación! —comienzo a gritar, si su cometido era hacerme sentir mal, lo logró. Veo que ella comienza a reírse —Dije que te largaras
—¿Qué? Comenzarás a llorar y gritar ¡papi!, ven porque soy una inútil que no sirvo para nada y sin ustedes no puedo hacer nada, aunque tengas dinero nunca serás mejor que yo —sale de mi habitación.
Después de un rato entra Emma y Sofía al mismo tiempo riendo, lo que me faltaba que estas dos se juntaran para mortificarme la existencia
—Querida primita, tu terapeuta no podrá venir hoy le acabo de hablar cancelando la terapia total de nada sirve siempre serás un mueble más en esta casa, ¿verdad Sofí?
—Así es. Además sabías que ella quiere con Fernando pero si supiera que él solo la ve como una mina de oro porque él jamás se fijará en una mueble, no puedes caminar, ni correr, bailar o brincar —observó que ambas suben a mi cama y comienzan a brincar ambas pisan mis piernas y comienzo a llorar de la frustración
—Déjenme sola, salga de mi habitación… —Siento una presión en mi pecho se muy bien que es la arritmia, no quiero darles gusto, gritó para que alguien me escuche pero nadie viene a mi rescate, ambas comienzan a reírse. Salen de mi habitación y me dejan sola mucho tiempo, mi estómago comienza a rugir pero se que hoy es otro pésimo día.
Todos tienen razón no sirvo de nada, ni para moverme, Fernando me lo había dicho en repetidas ocasiones que debo de fortalecer mis brazos para poderme mover pero mi necedad me lo impide, muero de hambre y sed pero no tengo nada a mi alrededor ellas me lo alejaron, comienzo a tocar el timbre para que alguien suba.
—¿Qué quieres inútil? O sea si soy tu enfermera pero solo lo soy cuando estén tu padre en la casa, cuando no esté no esperes que esté a tu servicio, si quieres hacer las cosas hazlas por ti misma —comienza a reírse
—¿Cómo quieres que haga las cosas si es una inútil? Te conté que su padre me pagan demasiado dinero para que venga a verla porque está sola, también te conté que cuando ella estudiaba la preparatoria hice un plan para que la ilusionaran y la dejaran en medio de un lugar con escaleras —Emma comienza a reírse —ella estaba ilusionada porque por primera vez alguien se había fijado en ella pero solo fue porque le pague a esa persona. Ella trato de salir de ese lugar pero no había nadie hasta que la muy tonta se lastimó —ambas comenzaron a reír frente de mi
Recordar mi pasado me duele, por mi condición no puedo defenderme de dos víboras que solo quieren atacar, mis lagrimas amenazaban por salir y aunque no quiero no puedo aguantar y comienzo a llorar. Siento que comienza a faltarme el aire, siento una punzada en mi pecho y mis lágrimas comienzan a salir, de esta no saldré.
—¡Ay mírala, ya está llorando! —Sofía se burla —ya se dio cuenta que ella solita no puede y necesita a papi porque no puede solita, aunque tengas todo el dinero suficiente no eres nadie, eres poca cosa ¿Así quieres enamorar a Fernando?
—No me hagas reír Sofí, nadie la va a tomar en serio, ni su propio padre la toman enserio solo está con ella porque se sienten culpable de que ella se encuentre en esa condición y qué decirte de mi abuelo materno la desprecia, imaginate presentar en sociedad a una persona con un artefacto de dos ruedas.
En eso tiene razón Emma, cuando la familia por parte de mi madre se enteraron que no podría volver a caminar mi abuelo me desheredo, exigiendo que me quitaran mi apellido ya que era una vergüenza para los Wilson aunque ellos no son tan importantes como los Romano, mi padre rompió toda relación con ellos.
Después de un rato Emma decide irse de mi casa, llevándose mi gargantilla que mi padre me regaló de un pequeño diamante diciendo que nunca lo iba a lucir, realmente las cosas materiales nunca me han importado, veo el reloj de mi habitación y no tarda en llegar mi padre.
—Iré por tu comida y ahí de ti que le cuentes a tu padre lo que pasó el día de hoy porque estare aqui las 24 hrs del día haciéndote la vida imposible —veo que sale de mi habitación para después entrar con mi comida que más bien es desayuno, comida y cena.
Devoro la comida, deseo que las horas pasen de manera rápida para que mañana pueda volver a ver a Fernando y este día de mierda termine pronto, recordar mi pasado, recordar que mi propia familia me desprecia me duele en el alma, termino de comer y ella está a punto de salir pero mi maldito organismo hace que necesite ir al baño.
—Necesito ir al baño —ella sonríe y niega —¡Ayúdame! —comienzo a gritarle —Llévame al baño —comienzo a sentir de nuevo ese calambre, se queda viendo parada y riendo, trato de moverme pero es muy difícil para mi, no tengo fuerzas —ayúdame sabes que no puedo aguantar mucho y me dan dolores muy fuertes.
—Ves que para hacer algo tan simple necesitas ayuda, serías un estorbo para Fernando. No arruines su vida Mía, no merece a una persona inútil como tú, eres una buena para nada —me acerca la silla del baño y ayuda a sentarme pero no lo hace de una linda manera todo lo contrario, me toma con fuerzas, veo que se sienta en la cama.
Cuando terminó trato de no pedirle ayuda, ella me observa y me ve con cara de asco, trato de apoyarme para pasar a mi cama cuando me impulso la hija de perra patea la silla para atrás y me deja caer, burlándose de mí. Al caer mi mano recibe todo mi peso y se escucha como truena. Comienza a doler de una manera insoportable
—¡Papá! —comienzo a gritar —¡Gina, ayúdame! —grito de una forma desesperada el dolor es insoportable, ella actúa de manera rápida me deja tirada en el piso y sale de mi habitación. La odio, la detesto comienzo a llorar de desesperación porque ella tiene razón, nadie se fijara en mí y menos en esta condición, la presión en mi corazón es insoportable
—Mi amor ¿Qué pasa? —entra mi padre y después ella con su cara de mustia, se muy bien cual es el papel que quiere hacer frente a mis padres hacerse la víctima.
—Papi ayúdame, me duele mucho la mano y el pecho —no quiero decir nada porque sé que quedaré como la tonta
—Señorita ¿Por qué no me llamo? ¿Qué quiso hacer? —su maldito tono frente a mi padre es tan distinto, la odio.
—Mia deja tus actitudes de niña caprichosa, para que contratamos a Sofí —mi tía la abraza —si harás tus estupideces, ahora con una mano rota —Veo su rostro de victoria, en vez de protegerme al contrario me recrimina. Ahora ya no se si lloro por el dolor de mano o por las palabras de mi propia familia
Llega la ambulancia por mi y me llevan al hospital nuevamente pero ahora con una mano rota, los médicos me hacen radiografía y por suerte solo es una fisura la cual en unas semanas estará bien aunque mi recuperación sea lenta por la anemia, referente a la punzada me hicieron un electrocardiograma y solo encontraron una alteración pero todo lo vincularon por el dolor de mi caída. Mi padre se encargó de todo el proceso, regresamos a casa y me llevaron de manera inmediata a mi habitación, solo quiero dormir y olvidarme de otro miserable día.