KATRINA Aunque el vestido es hermoso, es demasiado para mi gusto, parece que vamos a una fiesta y no creo que sea el caso, aunque arregle un poco mi maquillaje no era le mejor para semejante vestido. Era un color verde oscuro, largo y ceñido al cuerpo, con unos finos tirantes, de espalda baja y una abertura en la pierna. Por suerte, siempre cargo algunas cosas en mi bolso, o mi cara no habría ayudado en lo absoluto. Matilde se miraba muy feliz y sentía su mirada clavada en mi espalda, Elliot parecía demasiado pensativo para mi gusto. ¿Será que Margaret también se encontrara a donde sea que este hombre nos esté llevando?, seguro que no, o no se habría separado de nosotros, es por ello por lo que me insistió tanto en venir este día. No tenía ni idea hacia donde me llevaba, pero seguro es

