ELLIOT Ver la genuina sonrisa de Kat, divertirse con mi hija, con una pequeña ajena completamente a ella, de verdad que lo vale todo. Si tan solo hace unas noches, alguien me hubiera dicho que estaría pasando por algo similar, me habría reído en su cara. Ahora es todo lo contrario, deseo que nada de esta felicidad desaparezca. —¿Cuándo le propondrás matrimonio Elliot? —ahora fue mi padre el que se integró a la conversación. —Aún no lo sé —respondí porque la verdad no tenía ni idea, aunque eso sí, no quiero perder más el tiempo. —Espero que no tardes tanto Elliot, mientras más lo postergues, más difícil se volverá todo —más adelante, las palabras de mi padre resonarían en mi cabeza cuando menos lo espere. —Ya verás que todo estará bien, ustedes confíen en mí, yo solo espero el tiempo y

